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Palabra
semanal

Una vida que trasciende 

Génesis 4:3-7.

 

Abel presento una ofrenda, lo mejor de las primicias de su rebaño, siendo de agrado al Señor. Pero no acepto a Caín ni a su ofrenda, enfureciendo así a Caín y permitiendo entrar al pecado en su vida.


Que importante recordar que cuando damos algo para Dios, el no mira la ofrenda en si, sino la actitud y la razón por la cual damos esa ofrenda. Abel encabeza la lista de los héroes de la fe por entender que a causa del pecado era necesario una expiación, la muerte de un inocente para perdón de pecados. Mientras que Caín trajo su esfuerzo humano como ofrenda, los frutos de la labranza.


Su ofrenda era inapropiada ante los ojos de Dios, hubo descuidos y desobediencia y así tantas personas quieren agradar a Dios y ofrecen lo peor, “porque nada bueno hay en el hombre”, por eso estemos atentos a la voz de Dios para hacer su voluntad y dispongámonos sin doblez de corazón para ser de agrado a El. Si queremos vidas trascendentes como Abel:


1) Siempre demos lo mejor a Dios; tus mejores años, tu juventud, tu tiempo, tu disposición, tu ofrenda para extender su obra etc.


2) Abel entendió que solo no podía y necesitaba hacer las pases con Dios, mientras que Caín no aprendió del pecado de sus padres sino que vivió como si nada hubiese pasado, olvidando aprender de los errores.


3) Abel entendió que el pecado asechaba a la puerta y era necesario una expiación.
Caín no tuvo en cuenta la dirección de Dios y se dejo llevar por sus criterios desestimando a Dios y permitiendo entrar el orgullo y consigo el pecado, convirtiéndose en el primer asesino, movido por celos y envidia.


Por eso, si queremos trascender debemos obedecer las ordenes del Señor, dejando nuestro criterio de lado, para que nuestra vida sea de agrado al Señor.


Que Dios te bendiga. Pastor Javier Nores.